Los niveles de popularidad de la canciller alemana, Angela Merkel, han caído a sus niveles más bajos en casi cuatro años, lo que refleja la creciente preocupación por la llegada de cientos de miles de refugiados a Alemania, según mostró el jueves una encuesta.
La encuesta Deutschlandtrend para la cadena pública ARD mostró una caída de nueve puntos en la popularidad de Merkel, hasta el 54 por ciento.
Aunque algunos de sus homólogos europeos tienen motivos para envidiar esa cifra, es la peor evaluación desde diciembre del 2011, cuando la crisis financiera de la zona euro estaba en su apogeo. El mismo sondeo mostró que el 51 por ciento de los encuestados -13 puntos porcentuales más que el mes anterior- dicen ahora que tienen miedo por el número de solicitantes de asilo que llega a Alemania.
Se estima que han llegado más de 200.000 inmigrantes a Alemania solo en septiembre -más o menos el mismo número que para el conjunto del año pasado- y el gobierno estima que 800.000 o más podrían venir en el transcurso de 2015. La actitud acogedora de Merkel hacia los refugiados, muchos de los cuales huyen de los conflictos en Oriente Medio, fue bien recibida inicialmente. Pero a medida que el flujo de inmigrantes tensa la capacidad de las instalaciones alemanas, las críticas han ido en aumento.
