Burkina Faso votó este domingo en las primeras elecciones presidenciales, «una consulta histórica», desde la caída hace un año del régimen de Blaise Compaoré, quien dirigió este país durante 27 años.
Unos 5,5 millones de burkineses estaban convocados a las urnas para elegir presidente y un nuevo parlamento.
Estos comicios concluyen el proceso de transición política iniciado tras la caída de Compaoré a fines de 2014, expulsado del poder por una insurrección popular, y se dio vuelta a la página después que éste intentara modificar la Constitución para bregar por un nuevo mandato, si éxito.
La mayor parte de los locales electorales cerró a las 18H00 (locales y GMT) y según una fuente de seguridad, la votación se desarrolló sin mayores incidentes. Por la mañana, en el colegio Bambata, cerca del estadio municipal de la capital de Uagadugú, las mesas electorales abrieron unos minutos tarde.