Imágenes satelitales, fallos judiciales y anuncios de empleo permitieron identificar una ampliación a gran escala de la residencia estatal que usa Vladimir Putin en Bocharov Ruchey, Sochi, a orillas del mar Negro.
Obras y refuerzo de seguridad
La demolición comenzó en 2024 y para septiembre de 2025 ya se observaba una gran excavación en el terreno. Este año, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia decidió reforzar la protección del complejo y establecer una zona de seguridad de más de tres kilómetros cuadrados alrededor de la residencia.

Para el otoño de 2026, en las imágenes satelitales ya se distinguían los techos de varios edificios nuevos de gran tamaño, con una superficie mayor que la de la residencia anterior. No obstante, el edificio Bocharov Ruchey-2, construido para los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014, sigue intacto.
Rastro documental y contratistas
La investigación también halló una referencia a un contrato estatal de adquisiciones de defensa con el código 2327202903572000000000000 en una disputa judicial entre contratistas. Ese número permitió ubicar el año de firma y vencimiento del contrato, 2023 y 2027, y al Servicio Federal de Seguridad como autoridad contratante.
Tras revisar otras sentencias, se determinó que el contratista general es TSI Group, registrado en la Crimea anexionada. Una de las disputas involucró al instituto de diseño Voenmorproekt-30 de Sebastopol, que reportó retrasos pocos meses después de comenzar la obra, a inicios de 2025.

Anuncios de empleo
También aparecieron anuncios de empleo para albañiles, herreros y especialistas en hormigón que mencionaban Bocharov Ruchey. Uno de ellos decía: “Se está construyendo una residencia” y otro advertía: “La instalación es estratégica”.
En enero de 2025, un aviso pedía constructores para un edificio de dos plantas en un terreno de acceso restringido en Sochi y ofrecía pagos en efectivo. Otro, de finales de ese año, hablaba de un edificio de cuatro plantas en una instalación con controles de acceso y verificación de pasaportes.
Con el tiempo, los requisitos para postularse se ampliaron a ciudadanos de Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán, y las ofertas incluyeron alojamiento, comidas, herramientas gratuitas y ropa de trabajo.



