Ejecutivos de las principales automotrices estadounidenses están presionando al Gobierno y al estado de California para que acepten estándares para la eficiencia de combustibles y emisiones de carbono hasta 2025, mientras aumentan los riesgos de que se cumpla un plazo para fijar parámetros nacionales sin llegar a un acuerdo.
Las automotrices ya están entrando en el período de tiempo en que deberían tomarse decisiones respecto a qué tecnologías de motores y de ahorro de combustibles, como vehículos híbridos o completamente eléctricos, estarán en uso en 2021 y después.
En agosto, el Gobierno del presidente Donald Trump propuso congelar los requerimientos de eficiencia a los niveles de 2020 hasta 2025 y despojar a California de la capacidad de imponer reglas más estrictas. Las autoridades también podrían eliminar créditos de cumplimiento que obtienen las automotrices por fabricar vehículos eléctricos.
El congelamiento propuesto por Trump podría resultar en un consumo adicional de petróleo de 500.000 barriles por día a la década de 2030. El Gobierno dice que reducirá los costos regulatorios para las automotrices en más de 300.000 millones de dólares en la próxima década.
