A golpe de excavadora, la alcaldía de Moscú destruyó la madrugada de este martes un centenar de quioscos y comercios considerados «ilegales», causando estupor entre los moscovitas y dejando a casi 15.000 personas sin trabajo, según asociaciones del sector.
Los equipos del ayuntamiento redujeron a escombros estos «pabellones», edificios de una o dos plantas que albergaban tiendas, pequeños supermercados, floristerías y restaurantes. Abiertos por lo general de noche como de día, eran muy apreciados por los moscovitas, ya que se encontraban a la entrada de las estaciones de metro.
«La forma en que se ha hecho es bastante primitiva: un centenar de comercios arrasados en una noche y cerca de 15.000 personas sin trabajo», denunció a la AFP la diputada municipal Olga Kossets, presidenta de la asociación «Empresarios», dedicada a la protección de pequeñas y medianas empresas de la capital rusa.
Sin embargo, el alcalde, Serguei Sobianin, se felicitó en la red social Vkontakte por la destrucción de esos comercios «construidos en su mayoría en los años 1990, con la complacencia de funcionarios» del ayuntamiento que calificó de «peligrosos para los moscovitas».
