WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump se encuentra atrapado en un estira y afloje en torno a nuevos detalles sobre el asesinato de John F. Kennedy, inmerso entre estudiantes del homicidio que desean tener acceso a cada fragmento de información, y agencias de inteligencia de las que se dice aconsejan restringir el flujo. El desenlace de eso deberá saberse el jueves, en que se espera la publicación de archivos que han sido secretos por largo tiempo.
Por una parte está una alianza de detectives y eruditos que presionan para que Trump tome en cuenta la ley de 1992 que requiere que esta semana se publiquen los 3.150 archivos aún secretos sobre el asesinato de Kennedy el 22 de noviembre de 1963. Para ellos, Trump ha tuiteado su intención de “permitir la publicación de los ARCHIVOS JFK, durante largo tiempo considerados secretos y de acceso bloqueado”.
Pero aparentemente agencias estadounidenses de inteligencia están invocando esa misma ley para exhortarlo a que mantenga algunos archivos fuera de la vista del público por razones de seguridad nacional. Para este grupo, el tuit de Trump ofreció una advertencia de que pretende publicar los materiales “siempre y cuando se reciba más información”.
Los que estudian el asesinato dicen que la CIA está presionando a Trump para que mantenga secretos algunos de los materiales. La agencia de inteligencia no está desmintiendo dicha afirmación.
