Condenan a 25 años de prisión al opositor y periodista ruso Vladímir Kara-Murzá por traición y otros dos cargos penales. La corte ordenó que la pena sea cumplida en una cárcel de alta seguridad con restricción posterior de libertad por un año y seis meses. La defensa de Kara-Murzá anunció que recurrirá esta sentencia, argumentando que varios fallos se cometieron durante el juicio. Kara-Murzá, que es considerado preso de conciencia por Amnistía Internacional, había sido diagnosticado en la cárcel con polineuropatía en extremidades inferiores como consecuencia de dos envenenamientos que le fueron administrados en 2015 y 2017. Aunque Kara-Murzá regresó a Rusia desde Estados Unidos pese a las advertencias de su entorno, según el colectivo de investigación Bellingcat, fue seguido por la misma unidad del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) que luego envenenó al líder opositor Alexéi Navalni, quien también se encuentra encarcelado. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, deploró la condena y solicitó a las autoridades rusas que liberen a Kara-Murzá sin demora y lo traten con humanidad y respeto mientras esté detenido. Kara-Murzá había sido galardonado en octubre del año pasado con el Premio Václav Havel de Derechos Humanos que otorga el Consejo de Europa.