Javier Milei encabezó este miércoles en Catamarca un acto para inaugurar la expansión Fénix 1B y la operación Sal de Vida, dos proyectos de Río Tinto con una inversión cercana a los USD 1.400 millones. En la actividad, defendió el rumbo económico de su gestión y volvió a poner el foco en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, conocido como RIGI.
Dos proyectos de litio en Catamarca
El mandatario compartió el acto con el gobernador Raúl Jalil y con representantes de la empresa minera. Según expuso, ambas obras sumarán 25.000 toneladas anuales de producción de carbonato de litio y comenzaron a producir durante el segundo trimestre de este año, antes de lo previsto.
“Durante demasiado tiempo, estos proyectos se atrasaban indefinidamente o incluso no se hacían”, afirmó. También sostuvo que, con el cambio de modelo, las obras se adelantan “tan rápido como sea posible” para producir y generar riqueza cuanto antes.
El Gobierno volvió a defender el RIGI
Milei aseguró que el régimen acumula 29 proyectos aprobados por casi USD 80.000 millones, mientras otros USD 130.000 millones esperan autorización. En el sector minero, mencionó 13 iniciativas aprobadas por casi USD 28.000 millones y sostuvo que cinco corresponden a Catamarca.
También detalló que el proyecto Fénix 1B adjudicó USD 310 millones a proveedores argentinos, de los cuales USD 153 millones correspondieron a empresas catamarqueñas. Según precisó, de los 413 proveedores vinculados con la iniciativa, 411 son argentinos.
Críticas a gobernadores y respaldo a la reforma de glaciares
El Presidente cuestionó a los gobernadores que se oponen al esquema de incentivos y apuntó en particular contra Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja, por rechazar el régimen. Contrapuso esa postura con la de Catamarca y San Juan, donde, según afirmó, hay diez proyectos aprobados por cerca de USD 23.000 millones.
En otro tramo, defendió la reforma de la Ley de Glaciares sancionada por el Congreso. Sostuvo que la norma anterior podía frenar proyectos por criterios ambiguos y aseguró que las provincias ahora cuentan con más herramientas para decidir sobre el desarrollo de sus recursos.
“Cuidar el medio ambiente y producir no son contradictorios”, señaló.




