El Consejo Central de la Unión Internacional de Magistrados resolvió expulsar a la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos por su respaldo a la reforma judicial impulsada por el Ejecutivo mexicano y aprobada en septiembre de 2024.
La postura que activó el proceso
El 28 de junio de 2024, la CONATRIB emitió un pronunciamiento oficial en el que respaldó la elección de jueces y magistrados mediante voto popular. Antes de la votación final, el comité de la Unión Internacional de Magistrados había advertido que ese esquema contradice los principios de designación por mérito y criterios objetivos, y compromete la inamovilidad y la independencia judicial.
La revisión y el voto secreto
A partir de esa posición, la UIM abrió un procedimiento de revisión y pidió a la CONATRIB un informe, que fue entregado el 30 de junio de 2025. En ese documento, la asociación mexicana sostuvo que la reforma “fue producto del ejercicio de la soberanía popular y tiene la obligación constitucional de acatarla”.
Tras analizar la respuesta, los dos relatores designados por la UIM, de Argentina y España, concluyeron que el planteamiento no desvirtuó la preocupación central. Señalaron que, al respaldar la elección popular de jueces, la asociación avaló un mecanismo contrario a la independencia y a la apoliticidad exigidas por el estatuto para las asociaciones miembro.
La expulsión fue sometida a votación secreta la semana pasada. De 70 delegaciones, 53 apoyaron la exclusión, 13 la rechazaron y cuatro se abstuvieron. La moción superó así la mayoría de dos tercios requerida por los estatutos de la UIM.




