Las empresas mexicanas conocen la reforma que reducirá la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, pero la mayoría aún no ha estimado sus efectos financieros y operativos, de acuerdo con el Barómetro Laboral Adecco. La primera etapa del recorte comenzará en 2027, cuando el máximo bajará a 46 horas.
Conocimiento de la reforma y cálculos pendientes
El estudio indica que 90,2 % de las organizaciones conoce al menos de manera general el calendario de reducción. Sin embargo, solo 24,6 % calculó el impacto en costos por hora, nómina o margen; 43,2 % todavía realiza ese cálculo y 32,2 % no lo ha iniciado. Por separado, 43,6 % conoce el calendario año por año.
El barómetro también encontró que 15 % de las empresas completó un diagnóstico formal de jornadas y horas extra, mientras 43,4 % trabaja en él. La investigación se basó en entrevistas a más de 500 compañías de distintos sectores y tamaños, mediante un cuestionario dirigido a responsables de recursos humanos y otros tomadores de decisiones. Adecco la elaboró junto con cámaras y asociaciones empresariales; el material no detalla cuáles participaron.
El cronograma y los retos operativos
La reforma constitucional fue aprobada en febrero de 2026 y, según el calendario descrito, la jornada pasará a 44 horas en 2028, a 42 en 2029 y llegará a 40 en 2030. También establece al menos un día de descanso remunerado por cada seis días trabajados.




