El cambio climático ya está golpeando la educación en México. Un estudio de UNICEF calcula que alrededor de 13.1 millones de niñas, niños y adolescentes sufrieron alteraciones en sus actividades escolares por la suspensión de clases presenciales, la reducción de jornadas y los cambios al calendario escolar durante 2023 y 2024.

Millones de estudiantes quedaron expuestos a interrupciones

Las afectaciones se concentraron en 18 estados, donde las altas temperaturas obligaron a modificar la rutina escolar. En algunos planteles se suspendieron actividades presenciales, en otros se redujeron horarios y también hubo restricciones para la educación física.

El documento advierte que, durante el ciclo escolar 2023-2024, al menos una cuarta parte de las entidades federativas adelantó la conclusión de clases por el calor.

Escuelas sin agua potable agravan el impacto

UNICEF también señala que 22.2% de las escuelas de educación básica y 25.5% de los planteles de educación media superior carecen de agua potable, según datos de la Secretaría de Educación Pública correspondientes a 2023.

La organización advierte que la falta de agua empeora las consecuencias de las olas de calor y dificulta la continuidad de las actividades académicas, sobre todo en comunidades rurales, indígenas y familias en condición de pobreza, que enfrentan más barreras para seguir estudiando después de huracanes, inundaciones, sequías y olas de calor.