Una constructora y una ingeniera residente fueron declaradas culpables por homicidio culposo en el caso del PH Breeze, en Costa del Este, por el accidente ocurrido el 28 de marzo de 2018, cuando un vehículo cayó desde el área de estacionamientos y causó la muerte de tres personas.
La decisión llegó este martes 27 de octubre de 2026, al cierre de un juicio oral llevado por la Sección de Homicidio y Femicidio Metropolitana, según informó la Procuraduría General de la Nación.
Un vehículo cayó desde el estacionamiento
El hecho ocurrió aproximadamente a las 5:00 de la tarde, cuando un Mini Cooper rojo se precipitó desde el nivel 4000 del área de estacionamientos del PH Breeze e impactó contra la vía pública.
En el carro viajaban Eduardo Murillo, empresario venezolano y conductor; su hija Paola Murillo, de 17 años, y Abel Sandí, costarricense de 26 años y amigo de la familia. Los tres murieron en el accidente.
Sabrina Murillo también iba en el vehículo. Sobrevivió, pero sufrió heridas de extrema gravedad, incluida una lesión medular permanente.
La acusación se centró en normas estructurales
De acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público, la empresa constructora incumplió disposiciones del Reglamento de Diseño Estructural de Panamá (REP-2004) durante la construcción del edificio, desarrollada entre 2008 y 2011.
La Fiscalía sostuvo la responsabilidad penal por homicidio culposo en la presunta inobservancia del deber de cuidado por parte de ambas, al participar en una obra que, según esa investigación, no cumplía con los requisitos mínimos de seguridad establecidos en la normativa.
La Procuraduría confirmó la declaratoria de culpabilidad, aunque no detalló la pena impuesta.
Sabrina Murillo habló de alivio y dolor
Tras el fallo, Sabrina Murillo dijo sentir “un poquito de paz” después de más de ocho años marcados por la pérdida de sus seres queridos y las secuelas físicas del siniestro.
“Hoy tengo el corazón lleno de emociones difíciles de explicar”, afirmó. También dijo que nada le devolverá lo que perdió, pero que siente algo de paz en medio del dolor.
La joven pidió además que su historia se comparta para evitar que otras familias atraviesen una experiencia similar.





