Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, está presa en una cárcel de Nueva York, en Estados Unidos, y su hijo Nicolás Maduro Guerra aseguró este lunes 5 de octubre a la AFP que atraviesa un problema delicado en el corazón.
Pedido de prisión domiciliaria fue rechazado
Flores, de 69 años, pidió hace unas semanas la prisión domiciliaria para recibir tratamiento médico, pero la solicitud fue rechazada. El 23 de septiembre, la fiscalía aconsejó al tribunal denegar la solicitud de libertad previa al juicio.
El señalamiento de Maduro Guerra sobre su estado de salud
Maduro Guerra dijo que su madrastra tiene un “prolapso” en el corazón, una condición que en situaciones graves puede causar fallos cardíacos. También afirmó que “está con 40 mujeres” y que no habría condiciones para una recuperación plena después de una intervención.
Agregó que Flores empezó a sufrir de la tensión después del 3 de enero, día en que fue capturada tras una operación militar estadounidense, y que sufrió un problema respiratorio luego de que autoridades de la prisión usaran gas pimienta para controlar una riña entre dos mujeres.




