Edmundo González Urrutia afirmó este jueves que la nueva acusación formal presentada por la justicia de Estados Unidos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, por conspiración para cometer torturas, coloca en primer plano la dimensión de las violaciones de derechos humanos registradas en Venezuela.
Justicia y reparación para las víctimas
En un pronunciamiento emitido desde su exilio en España, el excandidato presidencial subrayó que las víctimas de abusos estatales tienen derecho a recibir justicia y reparación integral. También sostuvo que todos los responsables de crímenes de lesa humanidad deberán rendir cuentas ante los tribunales internacionales.
González Urrutia difundió su mensaje a través de sus canales oficiales:
Un expediente que amplía las imputaciones
La declaración llegó horas después de que la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York ampliara los cargos contra la pareja por el diseño y ejecución de un esquema sistemático de represalias, aislamiento forzado y torturas contra disidentes, militares y al menos tres ciudadanos estadounidenses entre 2022 y 2026.
El expediente también detalla tratos crueles, descargas eléctricas y coacción contra familiares de detenidos políticos, elementos que serán incorporados al juicio oral pautado en el tribunal federal neoyorquino.
Además, la Fiscalía norteamericana extendió a Cilia Flores la imputación por conspiración para cometer narcoterrorismo, cargo que originalmente pesaba de forma exclusiva sobre Maduro.
El nuevo pliego acusatorio se suma a las causas preexistentes por narcoterrorismo, tráfico de drogas y posesión de armas de destrucción, en paralelo con la reciente renovación del mandato de la Misión Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU para Venezuela.
González Urrutia recordó que los informes multilaterales han documentado de forma exhaustiva los patrones de represión en Venezuela, y señaló una paradoja procesal en la estrategia legal de la defensa de los imputados en territorio estadounidense.
«Quienes hoy enfrentan estas acusaciones reclaman ante la justicia de EE UU garantías judiciales, condiciones de detención adecuadas y el respeto de sus derechos básicos; exactamente lo mismo que durante años les fue negado a miles de venezolanos en los centros de tortura del país», manifestó.




