Yorman Acevedo salió de prisión el 26 de septiembre, pero deberá presentarse ante tribunales cada 15 días y no podrá salir del país.
Yorman Acevedo fue excarcelado después del mediodía del sábado 26 de septiembre, tras permanecer ocho meses y 13 días detenido. Aunque recuperó la libertad, quedó sujeto a medidas cautelares de presentación ante tribunales cada 15 días y prohibición de salida del país.
Acevedo había sido detenido el 13 de enero de 2026 por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en Maracay, en el estado Aragua, luego de comentar en TikTok un video sobre la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Sus familiares pasaron 19 días sin conocer oficialmente su paradero. Supieron de la aprehensión porque varias personas vieron cuando se lo llevaban, pero durante ese tiempo no tuvieron información sobre el lugar donde estaba recluido. Después conocieron que permanecía en El Rodeo I.
En un primer momento, el caso fue asociado al señalamiento de “instigación al odio”. Sin embargo, la boleta de excarcelación de Acevedo indica el delito de “tráfico ilícito de sustancias estupefacientes y psicotrópicas”. Durante su reclusión también fue trasladado entre distintos recintos. El 24 de marzo salió de El Rodeo I en un grupo de detenidos con destino al Centro Penitenciario Yare III, y nuevamente su familia quedó sin información oficial. Más tarde fue llevado a Yare II, donde permaneció hasta el día de su excarcelación.
Medidas cautelares de la CIDH
El 4 de abril, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo del sistema interamericano de protección de derechos humanos, le otorgó medidas cautelares mediante la resolución N.° 22/2026 al considerar que se encontraba en una situación de urgencia. Entre las exigencias planteadas al Estado venezolano estuvieron la protección de su vida, su integridad y su salud, además de condiciones de detención compatibles con estándares internacionales.
La CIDH también solicitó atención médica adecuada y especializada, acceso a medicinas, una valoración médica integral, suministro inmediato de alimentos y agua adecuados, así como garantías frente a actos de violencia, amenazas, agresiones o intimidaciones dentro del sitio de reclusión. A ello se sumó el pedido de comunicación con sus familiares y abogados de confianza, además del acceso pleno a la libertad de expresión y opinión.
Relato sobre la detención y las condiciones de reclusión
Tras salir de prisión, Acevedo dijo sentirse bien y afirmó que la diferencia con el encierro era “muy grande”, al describir la libertad como si lo hubieran sacado de “una jaula”. También agradeció a quienes colaboraron con los presos políticos y sostuvo: “Aquí estoy y voy a seguir luchando”.
Sobre el día de su detención, relató que se encontraba en su local, donde trabaja como técnico en reparación de artefactos electrodomésticos, cuando llegaron “cinco o seis carros” cerca del taller. Según contó, las personas que iban en esos vehículos se acercaron, le preguntaron su nombre y luego se lo llevaron. Aseguró que fue esposado y trasladado hacia la Base Aérea Libertador durante la noche. Allí, indicó, le mostraron una lista de unas 12 personas a quienes estaban buscando y dijo que conocía a todos los nombres que aparecían. También señaló que aparentemente le hacían seguimiento y que el trayecto le resultó extraño porque sintió que no pasaron por el peaje ni por la autopista, sino por una vía rural.
Acevedo afirmó que al llegar a El Rodeo I fue llevado a un lugar conocido como “nevera”, donde lo mantuvieron desnudo durante varios días y a pocos grados de temperatura. Agregó que la comida que recibía era arroz y, en ocasiones, sardinas y mortadela en mal estado y con gusanos. Además, denunció que recibió golpes en varias oportunidades y que una cachetada le hizo perder una pieza dental. Dijo que no escucha bien por uno de sus oídos, que se le olvidan las cosas y que le duelen las piernas. También aseguró que salió del centro de reclusión con afecciones estomacales, que atribuye a la alimentación y al agua que recibió, y expresó su intención de realizarse exámenes médicos para determinar si puede corregir esos problemas con tratamiento.
Aunque manifestó alegría por reencontrarse con su familia, también dijo sentirse triste por los compañeros de celda que dejó atrás y a quienes considera inocentes. Señaló que conoció a muchas personas en esa condición y sostuvo que espera que en algún momento la realidad salga a la luz pública. Su libertad, por ahora, permanece condicionada por las dos medidas cautelares impuestas tras su excarcelación.