Wilder Emilio Sánchez Farfán, alias Gato Farfán, comparecerá este lunes 26 de octubre a las 10:00 ante una corte del Tribunal del Distrito Sur de California, donde se conocerá la sentencia que podría convertirlo en el segundo cabecilla ecuatoriano de una red narco condenado en Estados Unidos.

La Fiscalía de Estados Unidos pidió el 20 de octubre una pena de 324 meses de prisión, equivalentes a 27 años, además de cinco años de libertad supervisada. La solicitud ya contempla una reducción porque el procesado aceptó su culpabilidad y renunció a su derecho a apelar.

De la captura en Colombia a la admisión de cargos

Farfán fue capturado en febrero de 2023 cuando se movilizaba en un automóvil en Pasto, Colombia, y fue extraditado a Estados Unidos el 25 de enero de 2024 bajo estrictas medidas de seguridad. Un día después se presentó por primera vez ante la Corte Federal de San Diego, donde se declaró no culpable y el juez ordenó que siguiera en prisión preventiva.

El 15 de mayo de 2025, sin embargo, admitió los cargos. En ese momento, el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que reconoció haber dirigido una gran organización de narcotráfico que distribuyó más de 450 kilogramos de cocaína entre Colombia, Ecuador, México y otros países, con sobornos a funcionarios gubernamentales y armas de fuego para facilitar sus operaciones.

Una red señalada por rutas en Ecuador y México

Antes de su caída, un gran jurado federal en el Distrito Sur de California lo acusó formalmente el 30 de octubre de 2019. Más tarde, en febrero de 2022, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo calificó como uno de los narcotraficantes “más importantes” del mundo y ordenó el bloqueo de sus propiedades en ese país.

Las autoridades estadounidenses también señalaron que su red coordinaba el transporte terrestre de grandes cantidades de cocaína desde laboratorios en el sur de Colombia hacia Guayaquil. Desde Ecuador, los cargamentos se movilizaban por vía terrestre, aérea y marítima, incluidos contenedores comerciales, con destino a Centroamérica y Estados Unidos.

Además, lo vincularon como proveedor clave de cocaína para el cártel de Sinaloa en Culiacán, Manzanillo y Ensenada, y como interlocutor de representantes enviados a México para negociar envíos masivos con el cártel Jalisco Nueva Generación. También lo relacionaron con el abastecimiento de organizaciones europeas a través del puerto de Amberes, en Bélgica.

El antecedente de Gerald en Estados Unidos

Si la corte acoge la recomendación fiscal, Farfán seguiría el antecedente de Édison Prado Álava, alias Gerald, quien en diciembre de 2018 se convirtió en el primer ecuatoriano cabecilla de una red narco condenado en Estados Unidos, con una pena de 19 años y 7 meses de prisión tras aceptar los cargos.

En abril de 2017, la Policía de Colombia capturó a Gerald, a quien entonces se describió como el “Pablo Escobar ecuatoriano”. Estados Unidos sostuvo que su organización envió más de 250 toneladas de droga por la ruta del Pacífico, con embarcaciones y lanchas rápidas, y que mantuvo vínculos con grupos criminales colombianos y con Los Choneros en Ecuador.