Además de tener a su técnico bajo presión, a los jugadores con problemas y el cuadro plagado de lesiones, la Roma tiene el malestar de viajar a Turín para enfrentar al invicto líder de la liga italiana, Juventus.
Esta temporada, Roma ha tenido su peor inicio desde la campaña de 2011-12, su primera como propiedad de un estadounidense. Y la situación podría empeorar el sábado.
“Tenemos tanta presión sobre nosotros que la espera para el siguiente partido ha sido muy dura”, dijo el capitán de la Roma, Daniele De Rossi, quien se ha ausentado desde fines de octubre por una lesión en la rodilla. “Tenemos mucha presión sobre los hombros. Estamos en un periodo delicado porque sabemos que tenemos que ser mejores de lo que hemos sido”.
Roma vendió la Columba vertebral del cuadro en la temporada baja, enviando al portero Alisson al Liverpool, al mediocampista Radja Nainggolan al Inter y al defensa Kevin Strootman a Marsella.
