San Lorenzo se consagró vencedor de la Supercopa de Argentina y profundizó el mal momento de Boca Juniors, al que venció por un rotundo 4-0, en la final disputada la noche del miércoles en el estadio Mario Kempes, en la ciudad de Córdoba (provincia homónima, centro).
En un partido discreto, el equipo preferido del Papa Francisco se adueñó del trofeo con una actuación contundente, ampliamente superior a un Boca que está muy lejos del nivel que hace tres meses le había permitido conquistar el torneo de primera división y la Copa argentina.
Fernando Belluschi (44), con un espléndido remate al ángulo derecho, abrió la cuenta para San Lorenzo, y Pablo Barrientos (73 y 82) y Nicolás Blandi (89) aumentaron para la formación azulgrana, que con este triunfo también se adueñó del último boleto argentino a la próxima Copa Sudamericana.
La goleada en contra acrecentó la crisis de Boca, que a pesar de contar con nombres de peso en la delantera -Carlos Tevez y Daniel Osvaldo, entre otros- no marcó goles en sus últimos cinco partidos, y encima perdió los dos ‘superclásicos’ amistosos de la pretemporada frente a su archienemigo River Plate.
