Con el cuerpo y alma adoloridos, pero con el espíritu guerrero que forma parte de su ADN Sergio Ramos afronta un nuevo Clásico en su vida. Una rodilla tocada por un choque con Casemiro el miércoles y el orgullo herido por un 0-3 que hizo que el capitán blanco levantara la voz a los suyos para evitar daños mayores tras el gol de penalti de Luis Suárez son las señales con las que Sergio Ramos saltará hoy al campo. «Mañana, Clásico», escribió ayer en sus redes sociales.
Real Madrid y Barcelona chocan nuevamente esta tarde a las 3:45 de la tarde, hora de Venezuela, en otra fecha del clásico liguero del fútbol español en el Santiago Bernabéu.
El nombre del central de Camas se coloca esta noche a la par de los de Manolo Sanchís (hijo), Paco Gento y Xavi Hernández como los futbolistas que más veces han sentido la fuerza del gran duelo del fútbol español.
La historia de Sergio Ramos contra el Barcelona se inició con la camiseta del Sevilla. Con su equipo nodriza se enfrentó dos veces a los culés antes de que el 20 de noviembre de 2005 se cruzara por primera vez ante el Barcelona como madridista. El recuerdo de aquella noche es negro para el madridismo. El Bernabéu se puso en pie para despedir a un Ronaldinho que fue un huracán que destrozó a Sergio y a toda camiseta del Madrid que se le puso por delante para firmar un sonoro 0-3.
