Si hay algo por lo cual los aficionados brasileños deberían estar agradecidos con Lionel Messi, es que ayudó a Paulinho a salir desde China, ese cementerio de elefantes del fútbol moderno, para llegar al Nou Camp.
Hace 12 meses, el mediocampista brasileño estaba en el Guangzhou Evergrande de la Súper Liga China resignado a jugar contra equipos como el Chongqing Lifan o el Changchun Yatai. Paulinho llegó a China después de una difícil temporada en Inglaterra con el Tottenham Hotspur, pero su vida cambió cuando Messi le hizo una increíble oferta durante un partido amistoso entre las selecciones de Brasil y Argentina disputado en Melbourne.
«De repente, Messi camina hacia mí, me mira a los ojos y me dice: ‘Entonces… nos vamos a Barcelona ¿no?'», recordó esta semana el jugador de 29 años en el sitio web www.theplayerstribune.com.
«Pensé que tal vez estaba bromeando», dijo Paulinho, quien agregó que unos meses más tarde estaba rumbo a Barcelona para unirse a un equipo con el que posteriormente ganaría la liga española, aumentando de paso sus posibilidades de entrar en la convocatoria del técnico Tite para el Mundial. Paulinho ha jugado todos los partidos de Brasil en Rusia, donde su selección llegará al partido del viernes ante Bélgica por los cuartos de final del Mundial como una de las favoritas para ganar su sexto título mundial.
