Lionel Messi volvió a dejar su huella en la cita mundialista y consolidó una trayectoria que ya lo ubica entre las grandes figuras de la historia del fútbol. En el recorrido descrito por su paso por varias Copas del Mundo, el argentino pasó de las frustraciones de Brasil 2014 y Francia 2018 a la coronación en Qatar 2022, donde terminó por reivindicar su carrera en el máximo escenario.
Una figura que sigue marcando época
El delantero rosarino, hoy en el fútbol de Estados Unidos con el Inter de Miami, fue objeto de críticas que lo daban por superado. Sin embargo, su actuación en el Mundial volvió a desmentir esos pronósticos y lo mantuvo como protagonista de la competencia. Su nombre quedó además asociado a un nuevo registro: se convirtió en el máximo anotador en la historia de los Mundiales, al superar al alemán Miroslav Klose.
En ese contexto, también quedó abierta la posibilidad de que se modifique el récord de 13 goles en un solo torneo, una marca establecida por el francés Just Fontaine, si figuras como Messi, Kylian Mbappé o Erling Haaland logran seguir sumando en un certamen marcado por el equilibrio desigual entre selecciones.
Comparaciones inevitables con otras leyendas

La discusión sobre Messi suele ir acompañada de comparaciones con Cristiano Ronaldo, aunque ambos responden a perfiles distintos dentro del juego. Mientras el argentino es descrito como un futbolista de genialidad singular, el portugués aparece como un atleta de gran nivel competitivo. En cualquier caso, los dos continúan entre los nombres más influyentes del balompié contemporáneo.
La referencia a Messi también se enlaza con las grandes figuras suramericanas que dejaron una marca imborrable en el deporte. Entre ellas aparecen Pelé y Diego Maradona, dos nombres que forman parte del mismo linaje de futbolistas capaces de dominar una época y de transformar la relación de sus países con el fútbol.
Pelé, Maradona y Messi en la memoria del fútbol
Pelé fue recordado como el referente de la selección de Brasil que maravilló al mundo, mientras que Maradona quedó asociado tanto a su talento como a su carácter irreverente dentro y fuera de la cancha. Messi, por su parte, completa ese trío de figuras que representan el peso histórico de Suramérica en la Copa del Mundo y en la memoria universal del deporte.
En esa línea, su presencia en distintas etapas del fútbol internacional incluye incluso un recuerdo en Venezuela, donde fue visto en Puerto La Cruz en un partido ante la Vinotinto, en una noche en la que Venezuela terminó celebrando con el gol de Tomás Amorebieta. Años después, la historia del argentino se amplió con su consagración mundial y con un registro goleador que refuerza su condición de leyenda.
La trayectoria de Messi sigue sumando capítulos en un torneo que lo confirmó como uno de los jugadores más determinantes de su generación y como un nombre inevitable cuando se habla de la historia de los Mundiales.
