El seleccionador de Alemania, Joachim Löw, se mostró «superorgulloso» de sus jóvenes jugadores, campeones este domingo en la Copa de las Confederaciones tras imponerse 1-0 a Chile en la final, pero advirtió de que revalidar el título mundial el próximo año será «mucho más difícil».
«Este equipo ha tenido un papel extraordinario en este torneo. Esta noche hemos luchado por cada metro del campo y lo hemos hecho muy bien. Estoy superorgulloso de ellos», declaró Löw a la televisión ZDF.
«Al principio estábamos un poco nerviosos, pero una final tiene algo mágico. La segunda parte fue dura, los chilenos no se rindieron», afirmó.
Pese a la euforia del momento, Löw insistió en rebajarla pensando en el Mundial del próximo año, que se disputará también en Rusia. Allí la Mannschaft pondrá en juego el título que conquistó en Brasil en 2014.
