La Federación Rusa de Fútbol recibió una multa de 30.000 francos suizos (unos 25.000 euros) por los gritos racistas de los ultras rusos durante un amistoso contra Francia, a finales de marzo en San Petersburgo, anunció este martes la FIFA, a 40 días del comienzo del Mundial en el país.
En el duelo que Francia ganó 3-1 a Rusia, el 27 de marzo, varios fotógrafos, entre ellos uno de la AFP, constataron gritos de mono hacia el atacante galo Ousmane Dembélé.
Los telespectadores también los pudieron escuchar durante la retransmisión televisiva, en el momento en que su compatriota Paul Pogba tocaba la pelota en el minuto 73. Las onomatopeyas características se escuchaban con claridad durante la retransmisión del partido por la francesa TF1.
La comisión de disciplina de la FIFA decidió sancionar a la Federación Rusa «tras una investigación exhaustiva y tras el visionado de las pruebas vídeo», destacando «la gravedad del incidente» pero también «el número limitado de hinchas implicados».
