En una calle de La Guaira, cientos de damnificados se reunieron este domingo 19 de julio para ver la final del Mundial de fútbol entre España y Argentina, en medio de la angustia por no saber si podrán volver a sus casas tras el doble terremoto del pasado 24 de junio.
Una pantalla gigante entre edificios dañados
La concentración se produjo en la parroquia Catia La Mar, una de las más afectadas por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5. Hombres, mujeres y niños siguieron el encuentro alrededor de una pantalla gigante, a pocos metros de inmuebles con graves daños.
El partido coincidió con el Día del Niño, una fecha que muchos aprovecharon para compartir en familia y buscar un respiro en medio de la emergencia.
Messi, el calor y un alivio momentáneo
La mayoría celebró al final cuando España se impuso con un gol de Ferran Torres en el minuto 106. Durante el descanso, varios jóvenes jugaron fútbol en la calle mientras el ambiente se mantenía bajo el calor de la costa.
Yeicor Almeida llegó con su hijo para distraerse “de tantas cosas”. Dijo que agradecía la ayuda recibida y que su equipo era Messi, aunque tras los terremotos no pudo seguir la Copa del Mundo con el mismo detalle.
Almeida contó que duerme a las afueras de su edificio mientras espera la inspección de las autoridades para saber si podrá volver a vivir allí con su hijo y su esposa. Aseguró que, como él, el resto de los presentes levantó tiendas de campaña en las aceras para pasar la noche, pese a que el Gobierno venezolano ha habilitado 107 campamentos transitorios.
“Hasta los momentos no sabemos nada qué van a hacer con nosotros”, agregó.
El doble terremoto del 24 de junio ha dejado 5.119 fallecidos, 16.740 heridos y más de 17.000 personas sin vivienda.
