El presidente de la FIFA Gianni Infantino estimó sobre los insultos racistas en los estadios de Italia que la situación «no ha mejorado», este domingo, en el que el partido Atalanta-Fiorentina tuvo que ser interrumpido unos minutos por gritos racistas hacia el brasileño Dalbert.
«El racismo se combate con la educación, condenándolo, hablando de ello. No se puede aceptar el racismo en la sociedad ni en el fútbol», declaró Infantino este domingo para la cadena Rai2.
Poco antes de esas declaraciones el partido Atalanta-Fiorentina fue detenido unos minutos por los cánticos racistas dirigidos al lateral brasileño de la ‘Fiore’.
El exjugador del Niza denunció los hechos ante el árbitro del partido, el señor Orsato, quien detuvo el juego y pidió la difusión de un mensaje por la megafonía del estadio.
