Gustavo Alfaro dijo el miércoles en su presentación como nuevo entrenador de Boca Juniors que su llegada representa el cumplimiento de una promesa que le hizo a su padre y que en el popular club del fútbol argentino no hay puntos medios, ya que todo es “cielo o infierno”.
Alfaro reemplazará a Guillermo Barros Schelotto, quien se alejó de Boca tras caer en la final de la Libertadores contra su clásico rival River Plate y será DT de LA Galaxy de Estados Unidos.
“Estoy cumpliendo un compromiso que asumí cuando le prometí a mi padre que iba a llegar a lo más grande del fútbol argentino”, sostuvo Alfaro en una conferencia de prensa junto al presidente de Boca, Daniel Angelici, y al director deportivo, Nicolás Burdisso.
El DT dijo que Boca tiene uno de los mejores planteles del fútbol sudamericano y que el nivel de exigencia será alto. “Boca no tiene purgatorio, es cielo o infierno. Es ganar y salir campeón”.
