Iris, un cuadro monumental de Claude Monet, fue adjudicado por 50 millones de euros este jueves en París y se convirtió, según la información de la subasta, en la obra de arte más cara vendida en Francia.
La puja por el cuadro duró cerca de 45 minutos
La venta se realizó en Sotheby’s, donde compradores telefónicos disputaron la obra durante cerca de 45 minutos. El lienzo mide 1,60 metros de alto por 1,80 de ancho y se mostró al público por primera vez al subastarse una colección de la familia Schlumberger.
La pintura nunca había salido de la mansión de la familia en París y solo era conocida por una fotografía en blanco y negro. Jeanne Schlumberger (1889-1983) la adquirió de manos de la familia del pintor, según Thomas Bompard, codirector del departamento de Arte Moderno y Contemporáneo de Sotheby’s Francia.
La estimación previa llegaba a 30 millones de euros
Antes de la subasta, Sotheby’s había estimado el precio de Iris entre 22 y 30 millones de euros. La casa señaló en septiembre que era la estimación más alta atribuida hasta entonces a una pintura presentada en subasta en Francia.





