Traer un perro a vivir en casa conlleva una estricta responsabilidad, sobre todo si se trata de un cachorro. El tema de las necesidades es uno de los más polémicos a la hora de adiestrar a tu mascota, esto porque existen escenarios en los cuales les cuesta adaptarse al nuevo ambiente y termina orinado en lugares donde no debería hacerlo.
En esta situación de descontrol lo primero que hay que entender que es que se trata de sólo un bebé en proceso de adaptación, o en el caso de que sea un adulto, puede ser a consecuencia del nerviosismo o de la necesidad de querer marcar territorio, en cualquier caso que sea, existen consejos que te ayudarán a eliminar esta conducta, aquí te los dejamos:
La regla de 15 minutos: una buena manera de percatarse y tener control sobre el momento que debe hacer sus necesidades es aplicando esta regla, la cual consiste en esperar y vigilar a tu mascota durante los 15 minutos posteriores a su hora de comer, mantenlo cerca del área en la cual deseas acostumbrarlo y espera con él/ella.
Establecer un lugar fijo: elige un lugar donde quieras que tu perro evacúe, es ideal para cuando debas salir y dejarlo solo, él ya sabrá que esa es su zona y no ocurrirán accidentes durante el tiempo que estés fuera. Un truco por si le cuesta acostumbrarse, es colocar unas gotas de su orina en el área que escogiste, de esta manera, la considerará su territorio.
Prémialo cuando haga lo correcto: esto sirve como incentivo para él/ella, los perros también perciben cuando están haciendo las cosas bien o mal, así que felicitarlo o darle alguna galleta en modo de compensación, lo hará motivarse a seguir repitiéndolo.
No lo regañes: hablarle en un tono de voz alto, gritarle o pegarle, sólo logrará que la conducta sea peor, ya que el can sentirá miedo y seguramente lo volverá a hacer. Una forma sana de llamarle la atención es ignorarlo durante unos minutos, con eso es suficiente para hacerlo sentir que hizo las cosas mal.