El problema de la acidez o el reflujo ácido suele intensificarse después de las comidas y durante la noche. Si es tu caso, estamos seguros de que sabrás lo que ello ocasiona: dormir mal, levantarse cansado y sufrir problemas digestivos regulares.
En ocasiones puede ser algo puntual, como cuando se ha comido mucho picante durante la cena o se ha cometido algún pequeño exceso, que acaba interrumpiendo nuestro descanso a media noche con esa molesta acidez. ¿Qué podemos hacer en estos casos? La gastroenteróloga Mariana Puche señala las siguientes recomendaciones para combatir este padecimiento:
Lo primero que debes hacer cuando te despiertas con un ataque de acidez es levantarte. Ésto ayuda a que el ácido no suba al esófago. Bebe un vaso de agua fría. No bebas leche ni chupes mentas para apaciguar la acidez. La leche puede hacerte sentir bien y refrescarte mientras la ingieres, pero contiene grasas y proteínas que pueden hacer que tu estómago secrete más ácido y, en consecuencia, empeorar el cuadro. Las mentitas, aunque sean refrescantes, relajan la pequeña válvula situada entre el esófago y el estómago, cuya función es mantener el ácido acorralado. En cualquier caso, es fundamental que conozcas cuáles son los alimentos que ocasionan la acidez nocturna. Éstos pueden ser: soda y refrigerios con cafeína (los que nunca deberías beber antes de ir a dormir), alcohol, ajo, frutas cítricas, tomates, productos basados en tomates y chocolate. Se recomienda el consumo de una banana diaria, ya que funciona como un antiácido de excelente efectividad. Sin embargo, si ya estás experimentando los síntomas, la ingesta de una piña o lechosa servirá para tranquilizar el ardor naturalmente. Evita comer, al menos, dos horas antes de irte a la cama. Dormir sobre tu lado izquierdo o en cierto ángulo que conlleve algún grado de verticalidad podría ayudar a mantener el ácido bien acorralado. Si el cuadro es regular, si el dolor es severo, o si la acidez suele estar acompañada de vómitos, deberás consultar con un médico. Antes de ir a la cama, recuerda evitar los picantes, los alimentos grasosos, carbohidratos o que contengan cafeína. Si el problema es persistente deberás acudir a un gastroenterólogo para descartar una úlcera en el estómago.
