Las plantas contribuyen a desintoxicar los espacios, refrescar y purificar el aire. Además, permiten aprovechar y reciclar el agua de la lluvia, convierten los edificios enfermos en lugares más agradables, y sobre todo, más eficientes energéticamente hablando.
Por eso, la mayor parte de los expertos recomiendan tener plantas tanto en el interior como en el exterior de hogares y oficinas. “Las plantas filtran los agentes tóxicos, metales pesados y los hidrocarburos presentes en el aire, el suelo y en el agua, y sus microorganismos los degradan, provocando así una neutralización de sus efectos en nuestra salud y la del medio ambiente”, señaló el naturópata Miguel Andrade.
