Todo el mundo se ha sentido alguna vez decepcionado. La decepción es un sentimiento que aparece cuando descubres que las cosas o las personas no poseen los atributos que les habías adjudicado. En ocasiones, puede ser complicado enfrentar y superar los sentimientos de frustración que puede derivar en decepciones.
“Lo primero que debemos asegurar es que el mejor modo de no decepcionarte consiste en estar bien contigo mismo, adoptando una actitud madura y positiva ante las situaciones que se plantean en la vida. Pero sin embargo, lo más común es sentirnos decepcionados por alguien”, señaló la psicóloga Martiza Bermúdez quien añadió que lo recomendable es que no esperes mucho de los demás, especialmente si no los conoces bien. Las personas son como son y no van a cambiar por mucho que queramos. Es mejor pensar mal y luego recibir una sorpresa grata de alguien, que idealizarlo antes de demostrar lo que realmente vale.
Aquí presentamos 6 tips para no caer en decepciones:
1.Cambiar necesidades y demandas por deseos:
Reemplaza las palabras necesito, debería, debo, tengo que… por me gustaría, quisiera, preferiría, desearía… En vez de generar decepción traduce esto en una meta o un deseo. Recuerda que hay cosas de las cuales ni tu vida ni tu felicidad dependen y hay otras que no están enteramente en tu control alcanzar o lograr. Hay también cosas que son posibles, pero no por ahora o no con los recursos con los que hoy cuentas.
2. Encuentra que es lo que sí puedes controlar:
En vez de decir, “tengo que pasar ese examen” puedes decir, “me voy a poner a estudiar 1 hora al día” o “voy a buscar alguna asesoría”. Estas son cosas que sí puedes hacer y puedes hacerlas casi de inmediato. ¿Hacerlas asegura que tendrás el resultado que buscas?… quizá sí, quizá no, pero además de que muy probablemente te acerquen a tu meta, te darán una sensación de auto-eficacia y determinación y eso es precisamente lo que necesitas para poner manos a la obra.
3. Expresa tus expectativas, no sólo las pienses:
Muchas veces nos decepcionamos de otras personas porque actúan de una manera inesperada o no deseada por nosotros. La realidad que antes de sentirnos decepcionados de alguien debemos pensar si esa persona sabe lo que esperas de ella y si sabiéndolo se comprometió a hacerlo o es sólo que tu esperas que él otro se comporte de tal o cual manera porque crees que sería lo correcto, justo o simplemente porque tu lo deseas.
4. Grandes sueños pero en pasos alcanzables:
Es estupendo apuntar lejos, mirar alto o tener grandes sueños, pero siempre aquí debería haber un “pero” que diga “las grandes metas suelen alcanzarse en pasos cortos. Si insistimos que sólo los grandes logros cuentan entonces nos sentiremos decepcionados la mayor parte del tiempo. Reconoce también tus logros intermedios así como los logros intermedios de los demás. Complementa tus grandes sueños con breves listas de pasos a dar y metas cortas a cumplir.
5. Abandona tus poderes adivinatorios y de lectura de pensamiento:
Deja las equivalencias adivinatorias acerca de las razones por las cuáles las personas hacen o no hacen algo que tú esperabas. Las primeras explicaciones que nos damos suelen estar cargadas de emocionalidad y juicios sin fundamento.
6. Está bien que no siempre esté bien:
Dáte la oportunidad de aceptar que en muchas ocasiones las cosas no van a ser perfectas o como las imaginaste. Acepta que no todas las cosas en tu lista de pendientes se van a resolver hoy, que no todo va a ir de maravilla y que sí habrá algunos contratiempos y que eso está bien.