Ejercitarse es beneficioso para todo el mundo, pero hay momentos en los que se ha descuidado el cuerpo y no se puede hacer todo tipo de entrenamiento al comienzo. Antes de iniciar, es importante acudir al médico para que apruebe cualquier actividad física y le indique una rutina, sobre todo aquellas personas que padecen alguna enfermedad como hipertensión, diabetes o cualquier otra patología.
El personal trainer Marco Comesaña aclara que “los entrenadores no somos quienes debemos indicar a las personas con enfermedades el entrenamiento que deben tener y hasta dónde pueden llegar, nosotros solo podemos hacer recomendaciones”. Considera que un buen entrenador debe tener a su lado un equipo multidisciplinario, es decir, cardiólogo, internista, traumatólogo, terapeuta y nutricionista.
El ejercicio es bueno para todas las partes del cuerpo, cura y puede hacer que las enfermedades se controlen. Comesaña afirma que nuestro cuerpo está diseñado para hacer ejercicios y movimientos, pero a veces lo maltratamos. El cuerpo envía señales de que algo pasa, pero en muchos casos no se interpreta o no se quiere hacer caso, y se justifican con cualquier excusa para no ejercitarse.

