Consumir un vaso de agua 30 minutos antes de la comida ayuda a la digestión y si lo tomas justo al levantarte ayuda a activar los órganos internos. Pero si no ingieres líquido, las consecuencias pueden tener un alto costo en tu salud.
La deficiencia en el funcionamiento de los riñones puede ser una de las consecuencias de que el cuerpo no reciba la cantidad de agua necesaria durante el día.
Así lo explica Hans Bermúdez, médico cirujano del servicio de Nefrología del Hospital Universitario de Maracaibo Pero ésta es solo una de las conductas que incide en una insuficiencia renal que solo en este centro de salud, en el 2014, se atendieron a 4.443 niños y 2.789 adultos con esta patología.
Entre otras causas que producen insuficiencia renal se encuentran, la hipertensión arterial y la diabetes. Además, de las enfermedades autoinmunes, enfermedades obstructivas de las vías urinarias (cálculos, tumores, etc.), enfermedades inflamatorias del riñón (glomerulonefritis), enfermedades congénitas, poliquistosis (formaciones múltiples de quistes en riñones), infecciones urinarias crónicas (pielonefritis) y retención urinaria.
La insuficiencia renal es una enfermedad que afecta los riñones y se produce cuando uno o ambos riñones dejan de cumplir sus funciones básicas, es decir de filtrado, de excreción y eliminación de sustancias tóxicas. Existen dos categorías de insuficiencia renal (IR), aguda y crónica.
La aguda, se produce por la pérdida rápida y progresiva de la función renal, generalmente caracterizada por la oliguria (disminución de la producción de orina), y la crónica, se produce por el daño permanente e irreversible de la función de los riñones. No obstante, cuando ya el daño es total, se denomina insuficiencia renal terminal, por lo cual el paciente debe someterse a diálisis o a una operación de trasplante de riñón, para conservar su vida, expuso Bermúdez.
Explicó: “La insuficiencia renal tiene diferentes fases, una denominada poliuria, donde el paciente orina en grandes cantidades, pero aun así no logra eliminar las sustancias tóxicas que afectan al organismo y entra en un estado o fase de uremia, término usado para describir la contaminación de la sangre con orina, a medida que esta patología va avanzando llega un momento en que el riñón no es capaz ni siquiera de producir orina, y comienza a retener toda esa cantidad de líquido,dejando graves secuelas en el organismo”.
“Nosotros observamos con preocupación que cada día aumenta el número de pacientes que llegan al Servicio de Nefrología y cuando vienen por primera vez les preguntamos: ¿Consume suficiente agua y orina bastante? La respuesta es no, ¿aguanta las ganas de orinar por tiempo prolongado y tiene antecedentes de hipertensión o diabetes? La respuesta es sí; en ambos casos, el riñón ya está en riesgo de padecer insuficiencia renal”, dijo el galeno.
Recomendaciones Las personas sanas para no llegar a padecer de insuficiencia renal, que los conlleve a diálisis y a un posterior trasplante de riñón, deben cumplir con las siguientes recomendaciones:
Consumir suficiente agua, por lo menos ocho vasos diarios, para que el riñón funcione como debe ser; mantener una alimentación balanceada; no aguantar las ganas de orinar por tiempo prolongado, porque genera infecciones urinarias de repetición, especialmente, en mujeres y sobre todo en las embarazadas, así como disminuir la ingesta de alcohol.
Se recomienda a las personas que sufren de hipertensión arterial y diabetes, controlarse por consulta regularmente con el cardiólogo y el endocrino, respectivamente. De igual forma, los que tienen tendencia a producir cálculos renales, deben chequearse para evitar los daños que estas patologías pueden ocasionar en los riñones.