Foto: Agencias
Corregir las incongruencias o desequilibrios maxilomandibulares es el propósito principal de someterse a una cirugía ortognática cuando se padece de alguna deformidad dentofacial. Así lo indica el cirujano maxilofacial, Gunther Erdody.
Estas deformidades pueden ser hereditarias, causadas por hábitos como la succión dactilar, colocarse objetos entre la boca, o enfermedades. Son corregibles si se detectan a tiempo en pacientes en crecimiento y desarrollo, entre los siete u ocho años, con ortopedia maxilar. Si no, debe operarse.
Tener un problema mandibular trae consigo otros: los pacientes sufren de reflujos gástricos porque no pueden consumir correctamente los alimentos, dolores articulares, de cabeza, apnea obstructiva del sueño y baja autoestima.