Es posible que la palabra “desapego” cause cierta sensación de frialdad e incluso de egoísmo emocional. Nada más lejos de la realidad. La palabra, entendida dentro del contexto del crecimiento personal, supone un gran valor interior que todos deberíamos aprender a desarrollar.
Practicar el desapego no significa en absoluto desprendernos de todo aquello que nos es importante, rompiendo vínculos afectivos o relaciones personales con quienes forman parte de nuestro circulo personal.
Significa básicamente saber amar, apreciar e involucrarnos en las cosas desde un punto de vista más equilibrado y saludable, liberándonos a su vez de esos excesos que nos ponen cadenas y que nos amarran. Que nos cortan las alas.
«La liberación emocional es darnos la opción de vivir con más honestidad de acuerdo a nuestras necesidades, ofreciéndonos a su vez la opción a crecer, de avanzar con conocimiento de causa. Sin dañar a nadie, sin que nadie nos ponga tampoco su cerco camuflado con las cadenas del amor pasional, filial o incluso materno», señaló la piscoterapeuta Paola Martínez, quien presenta unos tips útiles para practicar el desapego:
1) Hay que disponer de una buena autoestima es un pilar básico para desarrollar un apego saludable.
2) Las personas que practican el desapego no tienen miedo a la soledad, son capaces de hacer cosas por sí solas con plena seguridad en ellas mismas y sin tener que depender de segundas opiniones.
3) Nos permite romper esas cadenas que en ocasiones ponen otras personas sobre nosotros. – Amar a alguien no es controlar o dominar.
4) Nuestros apegos se anclan, sobre todo, en esos hechos del pasado que nos unen inevitablemente a algo que nos hace daño. Así pues, debes concienciarte en estar más presente, a valorar el «aquí y ahora».
5) Es importante que aprendamos a aceptar que las pérdidas van a hacer acto de presencia a lo largo de nuestra existencia, de ahí la importancia de desarrollar un apego saludable, aceptando que puedes perder eso que ahora amas, pero no por ello tu vida va a detenerse.
6) No pongas en el bolsillo de los demás tu propia felicidad. No concibas la idea de que para ser feliz en esta vida, es esencial encontrar una pareja que te ame, o tener siempre el reconocimiento de tu familia.
7) Si el barómetro de tu satisfacción y felicidad está en lo que los demás te aportan, no conseguirás más que sufrimiento. ¿La razón? Pocas veces lograrán cubrir todas tus necesidades.
8) Cultiva tu propia felicidad, siéntete responsable, maduro, toma conciencia de tus decisiones y de sus consecuencias, elige por ti mismo y no dejes nunca que tu bienestar, dependa siempre de corazones ajenos.
9) Hay que aceptar que, en esta vida, nada puede contenerse eternamente. La vida, las relaciones, e incluso las cosas materiales, terminan desvaneciéndose como el humo que se escapa de una ventana abierta o el agua fresca que resbala por nuestros dedos.
10) Asume que la libertad, es la forma más plena, íntegra y saludable, de disfrutar de la vida, de entenderla en toda su inmensidad.