Desde que era jugador Ronaldo tuvo tendencia a aumentar de peso y en el último Mundial que jugó, el de Alemania 2006, ya lució unos kilos de más que no le impidió ser figura de ese torneo.
A pesar de su gran peso, siempre se catalogó como un excelente artillero que causaba pánico a todos los defensores. Y en este Mundial celebrado en Rusia sorprendió a más de uno al estar presente en el evento de apertura.


