Si hay algo que disfruta el cantautor Felipe Peláez es tener tiempo para compartir con su familia. Y ahora más que recientemente le nació su pequeña hija Gabriela. “Estar en casa, ver mis series favoritas y recibir el amor y calor de mi esposa e hijos es una de las cosas que más me encanta”, dijo “Pipe”, en conversación, vía telefónica con FACETAS. Aquí nos dejó saber cuáles son las fuentes de inspiración de sus temas y cómo afronta su labor como padre, músico y esposo.
¿Qué representa en su vida la llegada de su nueva hija?
Representa sin duda una alegría inmensa. Era algo que quería para llevar mi vida de mujeres (risas). Como fiel defensor del amor creo que ese sentimiento se fortalece cuando uno tiene en sus brazos a sus hijos y con el tiempo los ve crecer. Es una responsabilidad más para seguir formando y fortaleciendo el amor en mi familia.
¿Es ‘Pipe’ un hombre extrovertido o tímido en el amor?
Demasiado tímido, pero certero (risas).
¿Cómo consiente a su esposa?
Con muchos detalles (no materiales), sino de cuidados, amor, cariño y respeto.
¿Suelen ser sus canciones un reflejo de sus experiencias o inspiradas en la de otros?
Hay muchas cosas que me cuentan, otras que observo. Pero como compositor, me atrevería a decir que las mejores canciones son las que uno vive, pero no necesariamente la historia tiene que ser de uno para fajarse a hacer algo bueno.
¿Cuándo está en su casa coloca vallenato para escuchar o para bailar?
En mi vida cotidiana, solo lo escucho cuando estoy relajado en traguitos, con mi esposa y amigos, pero de resto no escucho vallenato (…) Siempre estoy escuchando otra cosa que me nutra, que me tenga referenciado de qué está pasando y para no saturarme cantando, componiendo, entonces sería el colmo en mi vida personal llegar a seguir escuchando vallenato.
¿Cómo es un día libre en su vida?
Es relajado. Trato de desconectarme. De planificar y organizar ideas y sobretodo de dar y recibir amor en compañía de mis hijos. Disfruto viendo mis series favoritas. Si ese día libre es lunes, por lo general me dedico a planificar y organizar la logística de la banda y visualizar cómo será cada presentación que ya esté agendada.
¿Cuál fue la canción con la que enamoró a su esposa Laura Henao?
(Suspiro) ¡Dios mío!, es que la ‘mona’, allá le decimos así a las catiras, primero fue fanática mía. La conocí en un concierto y a ella le gustan las primeras, esas canciones viejitas. Le he compuesto varias canciones, pero la preferida es la que se llama ‘Hoy por siempre y para siempre’; esa la hice con Gilberto Santa Rosa, es una salsa romántica bonita.
Si no fuese cantante de vallenato, ¿qué otro género adoptaría?
El vallenato yo lo transpiro y llevo en la sangre, pero a mí lo que me gusta es hacer música y el reto que me pongo trato de sacarlo adelante. Tengo mucha afinidad con el pop, con lo caribeño.
¿Qué le falta por hacer?
Escribir más canciones, llevar mis canciones a muchas otras partes y seguir soñando en unir fronteras con cada tema.
Felipe con su esposa e hijos.
Felipe con su esposa e hijos. 
Aquí con su acordeonero Manuel Julián cuando ganaron su primer Grammy en el 2013. 