Siempre han sido imprescindible a la hora de vestir. Los collares, las pulseras, los zarcillos y los prendedores siempre han perfilado la imagen femenina a su mayor expresión.
Si bien los accesorios aportan un estilo individual y son la clave para resaltar y dar vida a cualquier prenda de vestir, en esta temporada, sin duda, son las estrellas principales de la moda. Con ellos se han redefinido los estilos durante todo el año.
“Ha sido un época totalmente ecléctica”, justifica la fashionista Gloriana Medina. Es una mezcla de todas las décadas.
Es el momento para quienes juegan con lo más clásico hasta lo más vanguardista, y así tener un sinfín de alternativas, todas, totalmente actuales.
El diseñador de moda local Carlos Sierra asocia el “boom” de este movimiento con el mundo artístico. “Una de sus promotoras es Sienna Miller. Quizás no tan conocida como actriz, sino por lo que viste; en especial, por sus accesorios. Le sigue Kate Moss, ahora la chica atrevida del mundo fashion”.
La premisa de esta fusión de elementos es contar con ciertas prendas básicas y aplicar el arte de combinarlas. De allí surge el “hippie chic” que condensa una mezcla de culturas étnicas, con Marruecos en las manos y la India a la cabeza. Igual sucede con los colores. Una de las claves es romper con el unicolor. Incluso, hasta con las texturas. No importa ponerse brillante con otras piedras semipreciosas, ni usar collares largos con otros cortos, ni pulseras de madera y marfil, aros largos color bronce o plateados.
“Lo importante es ser creativa”, advierte Milagros Bressi, asesora de imagen, quien recomienda convertir los accesorios en esenciales y presumir de un nuevo estilo con las prendas de siempre.
No se trata de ponerse lo primero que encuentre. El estilo entra en juego y los accesorios se transforman en fundamentales:
1) La corriente denominada aire de mundo se consigue utilizando zarcillos grandes de inspiración antigua con pulseras llenas de cuentas policromas.
2) Juego de brazaletes metalizados resaltan por su glamouroso trabajo de orfebrería.
3) La armonía cálida de los dorados y los verdes se unen para destacar la propuesta de otoño.
4) El turquesa y plata son una opción elegante y contemporánea.
5) Para las fiestas nocturnas la apuesta es el dorado con brillantes tornasolados.
6) Las mezclas de texturas metalizadas y acrílicas favorecen la combinación del dorado y rojo.
7) El negro, el color cómplice de la figura femenina, está de vuelta para dar a la mujer un aire “chic”.