El metabolismo es un proceso físico y bioquímico de las células, cuyo objetivo primordial es mantener y adaptar el organismo de un ser vivo. Entre sus funciones está: la generación de energía, adsorción y distribución de nutrientes, eliminación de desechos y el transporte de oxígeno. Éstos son vitales para el funcionamiento de un organismo.
Por tanto, La energía necesaria para llevar a cabo estos procesos es obtenida de la comida que se ingiere y se mide en calorías. “El metabolismo se activa tras la digestión, y se basa en la reabsorción y la transformación de las sustancias alimenticias. El conjunto de estas funciones ocurren con una velocidad establecida. Si se llevan a cabo de una forma rápida y dinámica se habla de tener un metabolismo rápido, y al contrario si ocurren de forma lenta”, explicó la nutricionista Daniela Suárez, vía telefónica.
La persona que consume entre 3000 a 4000 calorías diarias y tiene un peso estándar cuenta con un metabolismo rápido. En el caso de la mujer el peso debe oscilar entre 50 y 60 kilos y en el hombre 70 o 80 kilos es lo ideal. Ejemplo: Las persona que come mucho y no engorda lo tiene acelerado.
«El metabolismo de cada persona será característico en ella, y debido a él, se tenderá a ganar o perder peso con más o menos facilidad. Quienes tengan sobrepeso necesitan un metabolismo acelerado, mientras que aquellas muy delgadas querrán justo lo opuesto. La diferencia entre un perfil y otro será la manera en la cual el organismo gestiona las calorías, es decir, poseer un metabolismo rápido o lento».
Para acelerar el metabolismo la Doctora Génesis Villalobos, vía telefónica, recomienda realizar en las mañanas un ejercicio intenso en ayunas de 5 a 15 minutos, “así el cuerpo toma la reserva de energía de la grasa que está en los músculos”.
Además, Villalobos aconseja, aumentar la cantidad de comida en pequeñas dosis durante el día. “Haciendo esto, trabajas tu cuerpo constantemente dándole energía y por lo tanto, no tiene que almacenar grasa para tener reserva”.
La persona que tienen un metabolismo rápido o lento pueden ser por dos causas:
Genético: Cuando su mamá, papá o abuelo tienen el metabolismo rápido o lento y fue heredado.
Estilo de vida: La persona puede tener una vida activa haciendo ejercicios o tiene una buena alimentación.
La altura, el peso, la edad, el sexo, la genética y el estilo de vida alimenticio… todos estos factores van a determinar el tener o no un metabolismo acelerado.