Los párpados ayudan a proteger los ojos. Cuando una persona parpadea, éstos los humedecen. Parpadear también ayuda a limpiar la tierra u otras partículas en la superficie del ojo. Cerrar los ojos cuando algo se dirige a ellos puede protegerlo de lesiones.
Como otras partes del cuerpo, los párpados pueden infectarse, inflamarse o hasta desarrollar cáncer. Hay otros problemas más específicos, incluyendo:
Párpados que se dan vuelta Párpados caídos Parpadeo anormal o espasmos El tratamiento de los problemas de los párpados depende de la causa.
Por eso, el oftalmólogo Carlos Medrano explica cuáles son esas enfermedades que habitan en esta zona:
Blefaritis: Inflamación del reborde de los párpados, donde nacen las pestañas.
Párpados caídos: El párpado caído o ptosis palpebral es un descenso del párpado superior que ocluye el globo ocular en proporción variable.
Blefaroespasmo: Es una contracción involuntaria, espasmódica y repetitiva del músculo que rodea el ojo y que, en ocasiones, se manifiesta como un temblor en el párpado.
Escleritis: La esclerótica es la pared externa blanca del ojo y la escleritis se presenta cuando esta área se hincha o inflama.
Chalazion y Orzuelo: Es un nódulo que se forma en los párpados debido a la obstrucción de los conductos de las glándulas sebáceas con la diferencia que el Orzuelo suele salir en los bordes de los párpados.
Miliums: Son quistes de queratina, bolitas de grasa duras que quedan atrapadas por varias capas de células muertas de la piel, quedan taponadas.
Triquiasis: Desviación de las pestañas hacia dentro del ojo, que al rozar el globo ocular producen sensación de cuerpo extraño y ojo rojo.
Ectropion y Entropion: Son malposiciones del margen palpebral en las que éste rota hacia fuera (ectropion) o hacia dentro (entropion).