Quedan menos de cuatro meses para que uno de los eventos más especiales del años tenga lugar. La boda del príncipe Harry de Inglaterra y Meghan Markle, el próximo 19 de mayo en la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor, es un acontecimiento que el pueblo británico espera con impaciencia aportando, incluso, su particular granito de arena con los preparativos.
Se trata se una fecha que pasará a la historia. El enlace matrimonial entre un miembro de la realeza europea y una actriz norteamericana es un hecho que no se produce todos los días y los ciudadanos quieren guardar un recuerdo imborrable de esta historia de amor. De este modo, los souvenirs conmemorativos no han tardado en aparecer en las tiendas de regalos de todo Reino Unido.






