La revista FACETAS recuerda con sus lectores parte de sus contenidos más leídos y que nos muestran momentos de los personajes más reconocidos del país a través de sus entrevistas. Conversamos en 1991 con Bárbara Palacios Teide, Miss Universo 1986, cuando recién enrumbaba su carrera como empresaria y activista social.
Miss Universo 1986.
Auténtica, sensible, tenaz, emprendedora, bella: Bárbara Palacios. Hace más de cuatro años fue el símbolo universal de la belleza femenina. Hoy quiere cambiar de código, y se muestra deliberadamente como una venezolana más. Con toda la carga que esto implica.
Entonces, no exhibe su escultural figura en una pasarela de concurso; ella, luego de haber sido considerada como la más bella entre las bellas del universo, aprendió a jugar una carta menos efímera en el tablero de la vida pública: su preocupación por los niños, por los jóvenes y, en general, por el país, es su actual premisa. Digamos, su más inteligente carta de presentación.
Y no es que su portentosa hermosura haya quedado atrás… no señor. Pero en la corta conversación que sostuvimos con esta exmiss cuando vino a Maracaibo, de lo que menos habló fue sobre reinados, concursos y actuación (el más común despeñadero por el cual enrumban las misses); en cambio, se metió en honduras como la falta de liderazgo en el país, la drogadicción y pasividad juvenil, la política, el irrespeto y la democracia y puso mucho énfasis en la capacidad de trabajo que tiene el pueblo venezolano.
“un pueblo que se levanta a la 5:00 de la mañana para dirigirse a su trabajo en un transporte en mal estado, y luego regresa muy tarde a su casa, es un pueblo con inmensas potencialidades de ser grande. Tú vas a París, y ves que la ciudad despierta por lo menos a las 10:00 de la mañana. Nosotros no”.
Durante su infancia también fue reina.
¿Entonces, derribarías el mito del “venezolano flojo”?
_ Es solo un mito.
Y su actuación respalda lo que dice: como publicista está al frente de una agencia de publicidad que comenzó con 5 empleados, hoy son 17 y va en pleno ascenso.
Afirma que ante todo es una comunicadora social con una enorme necesidad de llegar a un público. “He utilizado mi imagen para ayudar con mi labor a instituciones preciosas, como Fundación La Salle, Anapace, Provive y soy vocera de las actividades de una institución antidrogas que está haciendo una importantísima labor entre nuestros jóvenes.
Fue como una palabra mágica. Cuando nombró a la juventud, los ojos le centellearon y dirigió toda su artillería hacia la “pasividad que percibe entre este sector mayoritario de la población”.
_ Nosotros, como jóvenes, tenemos que asumir la responsabilidad de hacer un país. Hoy veo que no la estamos asumiendo; existe una paralizante pasividad juvenil que nos está haciendo perder una gran oportunidad histórica, el país se nos está yendo de las manos.
¿Tú no crees que el problema es que no nos dan oportunidad; que somos producto de una dirigencia “gerontológica”?
_ La bella joven de 27 años no pecó de imprudente. Más bien, su respuesta tuvo la discreción de una persona de 50: “Es verdad no nos dan la oportunidad; los que nos dirigen ahora, fueron en momento grandes hombres y lucharon por el sistema de libertades que hoy disfrutamos. Eso es una ventaja, pero también tienen que aceptar que ambas generaciones debe unirse para compartir responsabilidades. Es necesario y urgente lograr un liderazgo en los jóvenes.
DEBEMOS TOMAR EL EJEMPLO DEL ZULIANO
_ “Si todos los venezolanos tuvieran la identificación que siente el zuliano por su gente y por su tierra, te aseguro que saldríamos adelante. Me encanta venir al Zulia por eso; se percibe un gran amor por lo que son; es un ejemplo que debiéramos seguir.
Y continuamos conversando sobre el país…
Según confiesa, fue una niña muy tranquila, pero muy conversadora. Le gustaba entablar largas conversaciones con gente adulta. Ello explica de alguna manera su amplia capacidad de expresión. A los 8 años, Barbarita estaba hablando de política con su padre. Ella quería fundar “un nuevo partido político”, pero evidentemente, a esa edad, la Constitución no se lo permitiría. Entonces, con un dejo de desconsuelo nos dice: “Si la democracia se respetara…” Y se explaya en afirmaciones inusuales para una miss:
_ Debemos asumir nuestra libertad con conciencia. No podemos olvidar a aquellas personas que saquearon a Venezuela, aquellas personas que nos hicieron votar por ellos en cualquier parte de la sociedad y que hoy le dan la espalda al país.
Aquí un video de su elección como Miss Universo 1986:
LOS NIÑOS SON LA PRESENCIA MÁS TANGIBLE DE DIOS
Cambiamos el lente de la cámara y pasamos de una “vista general” a una toma en close-up. Ahora nos interesa la faceta íntima de la exreina y le hacemos una fotografía a la mujer.
¿Cómo definirías a la mujer venezolana?
_ Ella ha tenido que ser padre y madre a la vez; pero ha conquistado posiciones de liderazgo dentro de instituciones privadas y públicas; ha demostrado una excelente capacidad de organización.
¿Cómo te definirías?
_ Responsable, positiva, entusiasta, tenaz… coqueta.
¿Tus limitaciones?
La certeza de que no lo conozco todo. Mi impaciencia.
¿Tu vida matrimonial?
_ Tengo tres años de casada y soy feliz. Yo me casé para toda la vida. Mi esposo (de quien se enamoró a los 16 años) me ha ayudado a realizarme.
¿Te gustan los niños?
_ Me encantan… ellos son la presencia más tangible de Dios.
El tiempo se impuso, dictó pauta y nos obligó a despedir a una bella mujer con la cual, de seguro, hubiésemos conversado durante días. Bárbara es una mezcla de belleza, inteligencia y tenacidad.
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Domingo 31 de marzo de 1991