Desde que se comprometió con el príncipe Harry, Meghan Markle ha sido uno de los personajes de la realeza inglesa más asediados por la prensa y, al parecer, tampoco es muy querida por los trabajadores del palacio.
Se ha vuelto viral por las redes sociales y por los medios especializados que su asistente y otros miembros del personal real le tienen varios sobrenombre, uno en especial le molesta mucho.
La llaman apodos como Me-Gain (un juego de palabras en inglés sobre la subida de peso por el embarazo), Duquesa difícil y Huracán Meghan.
Tal vez el último no sea del todo malo, incluso si los dos primeros son dolorosos de leer y mucho menos decir.
