El ayuno en las mañanas no es recomendable porque al despertarnos han transcurrido muchas horas que nuestro organismo no ha recibido alimentos. Por lo tanto, no hay mucha disponibilidad de glucosa en la sangre y el hígado tampoco tiene mucha reserva. Al pasar esto el cuerpo entra en estado de emergencia y lo más inmediato es recurrir a las proteínas almacenadas en los músculos para transportarlas al hígado y transformarlas en glucosa.
La Nutricionista Susana Tarazona afirmó, vía telefónica, desde Caracas, que no es recomendable utilizar las proteínas como fuente energética y peor aun gastar nuestras reservas musculares porque “se puede tener como consecuencias: Pérdida del tono muscular y destacando que las funciones de las proteínas son de tipo enzimático, hormonal, etc, y no como fuente energética, esa función corresponde a los carbohidratos y a las grasas”.
Así mismo recomendó desayunar con un menú variado donde se incluyan alimentos de todos los grupos, proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales, para garantizar el buen funcionamiento del organismo.
