Así como la moda se reinventa para ofrecer variedad a los diferentes gustos y estilos, lo mismo hace el maquillaje. Con cada temporada trae novedades adaptándose al rostro y atractivo de la mujer contemporánea. Los tonos fuertes y con brillo, el delineado grueso y los labiales nacarados forman parte del pasado. Para proyectar una imagen jovial hay que tomar en cuenta la tendencia actual que apunta hacia lo natural. Los traslúcidos y texturas sedosas de los productos destacan los mejores ángulos del rostro. Para mayor efectividad, hay que tomar en cuenta una piel fresca y luminosa que se adquiere con los cuidados diarios. La aplicación de hidratantes y cremas nocturnas, que no sean grasosas, contribuyen a renovar y mantener el cutis lozano.
“Lo nuevo en el maquillaje echa a un lado el aspecto sobrecargado. Los productos cuentan con texturas en sus bases que resultan cómodas en su aplicación, porque tienen un efecto de cobertura de 12 a 14 horas, y , al mismo tiempo, protegen contra la luz del sol”, explicó Santiago Bermúdez, estilista y maquillador profesional.
Los polvos sueltos y compactos son indispensables para sellar el maquillaje. Éstos deben ir adecuados al tipo de piel del rostro (grasa, seca o mixta), para que se adapte a las exigencias y cumpla su efecto. Para quienes buscan atraer con miradas pícaras y bien maquilladas existe una paleta de colores extensa que se orienta hacia la proyección de la luz. “Los dorados y bronces no muy excesivos forman parte del look y luminosidad que está muy de moda”, agregó Bermúdez, quien añadió que para completar el efecto que se quiere no se puede obviar la máscara de pestañas que le da el toque dramático o natural, según sea la intención del maquillaje con el que se marcará la mirada. “Hoy, más que nunca, se utiliza este recurso para definir el marco de los ojos y añadir una expresión sensual”, dijo.
