Las mujeres, por lo general, son unas expertas en el arte de la seducción, saben persuadir suavemente mediante recursos más prácticos que teóricos. Pero en muchas ocasiones, los impulsos pueden llevarlas al fracaso. La prisa y la ansiedad, al parecer, son los principales motivos que terminan acosando al más valioso de los galanes.
Aunque los hombres reconocen que la mujer es astuta y siempre decide lo que va a pasar en la relación, según la socióloga Kiria León existen algunas excepciones para que los enamorados no caigan en la trampa de la atracción, de la sugestión y la persuasión.
Existen, al menos, siete tipos de mujeres que, con características singulares, alejan a los chicos. Por lo general, explica la psicóloga Elvira Pradelli, del centro de psicología aplicada, «son aquellas que muestran una ansiedad tremenda y lo exteriorizan con determinados comportamientos. Por ejemplo, las que están continuamente como perritos falderos, las interesadas, las complicadas, las precipitadas, las dramáticas y las irresistibles”.
Estas caracterizaciones, añade Pradelli, intimidan al hombre, ya que el sexo femenino ha asumido un rol protagónico en la relación de pareja y, en consecuencia, se generan situaciones conflictivas.
Desde la óptica sexual, Teresa Cárdenas, de la Unidad de Orientación Sexual y Familiar del Hospital Psiquiátrico de Maracaibo, plantea que “estar encima del hombre, en sentido figurado, es bastante contraproducente. Hay casos de quienes tienen que dejar a sus parejas de las que están verdaderamente enamorados porque el excesivo control les produce taquicardias y sensación de ahogo”.
“Esto no es todo, -continúa Cárdenas- las actitudes posesivas pueden llegar a niveles intolerables, al punto que, cometen el típico error de exigirle a su compañero que abandone amistades, estudios o trabajo. En fin, que renuncie a la vida propia para consagrarse en cuerpo y alma al que ellas denominan ‘el hombre de su vida’. Al final, lo pierden por haberle dado demasiada importancia”.
La especialista Elvira Pradelli considera que en una relación de pareja las atenciones deben ser reguladas por las emociones.
“No es necesario causar situaciones conflictivas o desinteresadas por equis comportamiento. Los caprichos y las arbitrariedades deben quedar en un segundo plano”, agregó.
Aunque no resulta sencillo determinar con exactitud las reglas de seducción para complacer a un hombre en específico, lo que sí es posible de definir es lo que no hay que hacer para ahuyentar a esa persona con la que se quiere compartir un espacio de la vida. He aquí unos cuantos ejemplos de tipos de mujer que alejan al sexo masculino y su diagnóstico. Es una cuestión de actitud.
