La alcachofa es un vegetal que sirve para bajar de peso, o al menos ayuda a controlarlo. Esta verdura favorece la rápida eliminación de grasas, a su vez que colabora con la función hepática y aporta muy pocas calorías.
Entre sus propiedades vitamínicas, deben contarse su interesante presencia de B1, E y B3. El mineral que más aparece en su composición es el potasio y también es uno de los vegetales que mayores índices de magnesio, fósforo y calcio posee. Debido a los contenidos de estos minerales, las alcachofas son geniales para el sistema nervioso, también para el digestivo, la protección del hígado y el colesterol.
El nutricionista Leonardo Suárez refiere al respecto: “Esta reina de las hortalizas se alza como un auténtico remedio para nuestra salud. Nuestro hígado se ve afectado por el exceso de proteínas y grasas de origen animal, enfermándolo. Bien, pues todos aquellos alimentos que tienen un ligero sabor amargo como la alcachofa (así como el rábano, el perejil o la berenjena) nos permiten mejorar nuestras funciones hepáticas, ayudando en la digestión de grasas, evitando también gases y acidez. Además las alcachofas logran descongestionar el hígado, drenando la vesícula y regenerando a su vez las células del hígado para ayudar a su curación en caso de padecer alguna enfermedad asociada”.
El especialista en cocina saludable informó, además: “Las alcachofas son flores que poseen una acción lipofílica en nuestro organismo, es decir que actúa para oxidar y metabolizar las grasas en nuestro cuerpo, es excelente en tratamientos para disminuir transaminasas, colesterol y triglicéridos. Previene el hígado graso y favorece la pérdida de peso. Puede consumirse en ensaladas, proteínas, como infusión y también en cápsulas para una práctica administración”.
