Sin lugar a dudas, la piel de nuestro rostro es más delicada que la del resto del cuerpo; así como también, la más expuesta al Sol. En el mercado existen cremas para hidratarla y protegerla de los rayos ultravioletas; sin embargo, si no sab
Sin lugar a dudas, la piel de nuestro rostro es más delicada que la del resto del cuerpo; así como también, la más expuesta al Sol. En el mercado existen cremas para hidratarla y protegerla de los rayos ultravioletas; sin embargo, si no sabes cómo aplicarla adecuadamente, su efecto puede disminuir considerablemente.
FACETAS te presenta los errores más comunes que cometemos con las cremas faciales:
1.No limpiar tu rostro antes de aplicar el tratamiento: Para aplicar cualquier crema tu rostro debe estar limpio. No solo debes lavar tu rostro por las noches o retirar el maquillaje luego de una fiesta, también es necesario hacerlo por la mañana, pues, durante la noche, la piel se regenera, pero también acumula suciedad. Puedes limpiar tu cutis con ayuda de un jabón neutro.
2.Aplicar mucha crema: Si colocas mucho producto en tu rostro tu piel no solo no lo absorberá de la mejor manera, sino que además esto causará un efecto brillante y bloquearás los poros por los cuales respira la piel.
3.Administrar la crema hidratante en el contorno de los ojos: A partir de los 30 años es recomendable emplear una crema que sea específicamente para el contorno de ojos; esto para evitar la aparición de arrugas o fuertes líneas de expresión.
4.Utilizar cremas recomendadas: Las necesidades de la piel en cada persona no son las mismas, tampoco así lo es el tipo de cutis —que puede ser seco, graso o mixto—; por esto, lo más recomendable es que te asesores primero con un dermatólogo.
5.Olvidarnos del cuello: Esta zona, al igual que el escote, pierde elasticidad con el pasar de los años si no se le dedica un cuidado especial; por esto, aplica también cremas hidratantes en esta región.
6.No usar protector solar: Aunque el clima esté nublado esto no significa que el Sol no genere una incidencia en tu piel; razón por la cual, lo mejor es siempre emplear una crema hidratante que contenga protección contra los rayos UV.
7.Frotar muy fuerte la piel: Nuestro rostro es muy delicado y, por si fuera poco, la manera en la que suministremos algún producto influye mucho en su receptividad y desempeño final. Lo ideal es realizar masajes suaves desde adentro hacia afuera y en sentido contrario solo en la zona del contorno de los ojos.
8.No realizar el tratamiento todos los días: La falta de constancia no produce los resultados esperados. ¡Protege siempre tu piel!