Aunque actos naturales como nutrirse o reproducirse son propios del Reino Animal, los seres humanos nos diferenciamos de los animales por los actos voluntarios, realizados con consciencia. Estos son fruto de la capacidad de razonar, de la i
Aunque actos naturales como nutrirse o reproducirse son propios del Reino Animal, los seres humanos nos diferenciamos de los animales por los actos voluntarios, realizados con consciencia. Estos son fruto de la capacidad de razonar, de la inteligencia y, en gran medida, también de un sistema de comunicación más completo y perfeccionado.
La reflexión, en cuanto a competencia para pensar en uno mismo y en los actos que realiza, brinda, asimismo, la posibilidad de planificar, de meditar las acciones. Y elegir las que se realizan y cómo se realizan en base a los principios, la moral de cada cual.
El emprendedor Jordi Sánchez, por ejemplo, asegura que una reflexión consciente puede cambiar la vida de alguien, porque permite definir mejor los objetivos, saber qué se debe hacer. Explica la idoneidad de pensar en el pasado, en el presente y en el futuro, para saber qué se hecho bien y qué no tan bien, y poder hacer una previsión y organizarse de la mejor manera posible.
Las ventajas de ser reflexivo
Por su parte, Pulevasalud explica las características principales de las personas reflexivas, que analizan todo lo que ocurre a su alrededor: “Observan el comportamiento de los demás, conocen perfectamente su entorno y la forma de actuar de las personas que les rodean”, explican. Eso implica también escuchar con calma y no intervenir hasta no conocer la situación y saber con claridad que desean decir o hacer.
Por lo general, saben controlar sus emociones, meditan sus decisiones. Es común también que se trata de personar introvertidas, que transmiten serenidad y tranquilidad, y cuya opinión es siempre valorada.
La reflexión permite que las personas se conozcan mejor a sí mismas, y se desarrollen en consecuencia. Ayuda a tomar consciencia de las cualidades o defectos, y así predecir cómo podrían afectar determinadas situaciones. Favorece que la persona no se deje llevar solo por sentimientos, sino tener una visión más objetiva, desde fuera. Y eso contribuye a la seguridad personal y a la independencia.
Aunque parezca que tales cualidades son innatas, como explica Pulevasalud “todos podemos cambiar o mejorar nuestros hábitos y costumbres”. Entre las sugerencias para aumentar la capacidad de reflexión, recoge la necesidad de habituarse a pensar antes de hablar o de actuar, buscar el tiempo para pensar en uno mismo y una lectura que invite a la reflexión.
Lecturas que favorecen
Cuando cuesta adquirir el hábito de reflexionar o poner la mente a trabajar, aún proponiéndoselo, es recomendable recurrir a los libros. Son considerados libros de autoayuda y, como cita la web especializada en psicología La mente es maravillosa, algunos pueden cambiar la vida.
La misma web recomienda “¿Quién se ha llevado mi queso?”, de Spencer Johnson, que describe las cuatro reacciones típicas de alguien ante un problema, y ayuda a afrontarlos. También “El caballero de la armadura oxidada”, de Robert Fisher, “El hombre en busca de sentido”, de Viktor Frankl, “El principito”, de Antoine de Saint-Exupéry y “La escafandra y la mariposa”, de Jean Dominique Bauby.
Otros clásicos para la reflexión son “El alquimista”, de Paulo Coelho, los “Cuentos para pensar”, de Jorge Bucay, “El Secreto”, de Rhonda Byrne o “El monje que vendió su Ferrari”, de Robin Sharma.
Felicidad, un propósito
Lo que también resulta muy útil para pensar sobre uno mismo, sobre la forma de ver la vida o sobre la actitud ante determinadas situaciones, ayudando incluso a variarla si hacen daño, son las . Las frases bonitas de reflexión o las imágenes con frases son habituales en los estados de Facebook o en Whatsapp y, aunque para muchos sea mero “postureo” pueden servir a otros.
“Deja de buscar razones para ser infeliz. Enfócate en las cosas que sí tienes y en las miles de razones por las que deberías ser muy feliz”. Esta sencilla frase es una de las muchas que se pueden encontrar en la web del enlace anterior, e invita a tener claras las prioridades.
Ayuda el convencerse de que el mejor momento que se está viviendo es el ahora, para no vivir con nostalgia ni con ansiedad por saber lo que está o no por venir. La felicidad, al fin y al cabo, debería ser una actitud.
El éxito se construye día a día
Algo que también se suele relacionar con la felicidad es el éxito. Entre los e imágenes para reflexionar habituales, muchos se centran en el concepto de éxito, o en las reflexiones que otros han hecho sobre este y que se consideran acertadas.
Y es que, aunque se relacione con un negocio próspero que permita un estilo de vida lleno de lujos, el éxito es la suma de pequeños esfuerzos que se repiten cada día. Y no solo la carrera profesional demanda tal trabajo, también la educación de un hijo, la felicidad de la pareja o la resolución de problemas sencillos y cotidianos lo hacen.