El peeling químico facial, también conocido como exfoliación o pelado, es un tratamiento dermatológico, que se aplica para mejorar el estado estético de la piel que se encuentra en el área de la cara. El dermatólogo, debe analizar la textura del rostro, para ver si aplica de manera superficial, media o profunda. Esto va a depender del tipo de problema a corregir que presenta el paciente.
La dermatóloga Eylineth Vílchez, explicó vía telefónica a la revista FACETAS, que: «No es un tratamiento invasivo, ni doloroso, consiste en aplicar el producto para exfoliar y desprender las células muertas y dañadas, que serán reemplazadas por piel nueva regenerada, lisa, suave, y con menos marcas y arrugas».
El peeling químico facial, se puede realizar a partir de los 18 años. 
En la prueba médica se define qué peeling es más apropiado para cada caso. Los raspados también ayudan a perfeccionar la apariencia de los poros dilatados y a reparar todo tipo de acné. Es fundamental asesorarse con el médico de confianza para analizar si la persona está en condiciones para realizarse esta técnica.
Es aplicado en mujeres y hombres. 
También se coloca en diferentes zonas del cuerpo. 
A criterio de la dermatóloga Eylineth Vílchez, te presentamos los puntos positivos y negativos del peeling facial:
Pros
Es acto para todo tipo de piel.
Corrige el aspecto estético del rostro.
Combate el envejecimiento prematuro.
Borra los manchas ocasionadas por el sol.
Quita las cicatrices ocasionadas por el acné.
No es necesaria la anestesia completa, sólo la local. 
Contras
Despelleja la piel.
No se puede tomar sol por un mes.
Al paciente pueden salirle costras o ampollas.
Causa hiperpigmentaciones, es decir, la piel nueva queda un tiempo enrojecida.
